Posted on: Ago 07, 2020

Car Rebranding Fever

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La tendencia del flat design que se inició hace unos años sigue impulsando a las marcas del sector automovilístico a abrazar este cambio. Mini, Toyota, Volkswagen, Citroën, BMW, Audi y ahora Nissan han perdido los colores para pasar a ser ultra legibles, livianas y puras. ¿Cuáles son los motivos que impulsan a esta industria centenaria a cambiar de forma tan radical en los últimos años?

El primero de los diseños flat de una de las grandes firmas automovilísticas lo vimos en el nuevo logo de MINI lanzado en 2015. Según el propio jefe de diseño, el nuevo logo pone el énfasis en los valores tradicionales combinados con el espíritu de evolución orientada hacia el futuro. No sabemos leer tanta información en un único logotipo pero lo que sí percibimos es el movimiento hacia lo esencial para dejarse de efectos especiales y priorizar la legibilidad ante todo.

Desde un punto de vista práctico, los diseños cromados son imposibles de adaptar a los medios digitales. Teniendo en cuenta el auge de los medios digitales y que esta es la fuente número uno de consulta en el costumer journey en la compra de un vehículo, las marcas automovilísticas han tenido que adaptarse para poder ser fácilmente visibles.

Así lo explica el último Dan Becket, el diseñador del nuevo logo de Toyota: “With the advent of digital brand touchpoints and especially small mobile screens, all those fiddly bevels and gradients meant the logos became little grey smudges, indistinguishable from one another“. Más allá de que sea tendencia o no, los diseñadores han encontrado en el flat design la forma de adaptar marcas centenarias a la nueva era digital.

Otro dato curioso es que tanto Volkswagen como BMW lanzaron sus respectivos rediseños de marca coincidiendo con el lanzamiento de sus respectivas gamas de modelos eléctricos. ¿Casualidad o guiño para acercarse a nuevos públicos?

La contaminación y las medidas restrictivas de acceso a las ciudades en coche, la escasez de materias primas y el preciode las organizaciones que controlan la producción de crudo ha hecho que más consumidores se planteen seriamente dar el paso hacia un coche eléctrico. Las compañías automovilísticas lo saben y desde que el gran Tesla mostrara el camino al resto, las marcas se están esforzando en conseguir lanzar antes que nadie sus alternativas eléctricas.

En el caso que nos ocupa, los logotipos antiguos no dejan de recordarnos a una industria que ha contaminado toda la vida. Un cambio de imagen proporciona también un cambio de percepción en los consumidores y más si son líneas sencillas, honestas y sin más artificios que su nombre y un par de líneas.

Como vemos, ser flat en las formas también significa ser flat en color. Las marcas de coches que han pasado por un rediseño en los últimos años han optado por generar un contraste lo más grande posible con el fondo usando tan solo un color, negro o azul marino.

Sin embargo, cuando todas las marcas cambian y lo hacen con un estilo muy similar es fácil jugar a “quien copió a quién”. En nuestra opinión, más allá de si el flat design es moda o conveniencia, lo cierto es que se trata de una tendencia que ha llegado para quedarse; al menos durante un buen tiempo, pues es sinónimo de modernidad y adaptación al nuevo entorno social mucho más conectado. Lejos quedan ya los diseños cargados de efectos. Y no sólo en el sector automovilístico, muchos otros sectores también se están transformando: la moda, la alimentación, el gran consumo, etc. Así pues, la clave del cambio reside en la fase estratégica. Abrazar el flat design será mejor o peor en función de tus objetivos estratégicos y la coherencia en tu posicionamiento de marca.


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